Economía

El Puerto a tan sólo 4 horas de los 13 M

Rotterdam del Sur. Actividad capaz de crear miles de empleos calificados en 47 profesiones

EMILIO CAZALÁ


Desde el "Consulado" Bs. As. pretendió destruir la competencia de Montevideo como puerto a fines del siglo XVIII. Hoy son los armadores, operadores portuarios, cargadores, quienes con tecnología, servicios y precios, deciden sobre puertos y cargas. Ciertamente, la lucha de puertos existió, el enfrentamiento entre los puertos de Montevideo y Buenos Aires fue una realidad que los de este lado de la Banda Oriental sufrimos, pero eso fue en el pasado histórico rioplatense cuando se estaban construyendo independencias tomadas del virreinato español.

Eran tiempos que la burocracia local había heredado de la monarquía sus prerrogativas, privilegios y prepotencias y sus oficiales del gobierno (Consulado) tomaban decisiones por los barcos y por la carga mediante ukases que decidían el camino y dirección de la carga, por donde tenía que venir, hacer esto y pagar aquello y los barcos sujetarse a esto otro.

Aplicaban tributos a las importaciones hacia Montevideo para dárselas al puerto de Buenos Aires, que luego utilizaban para embellecer la ciudad, pero eso fue en el pasado. Lo que existe hoy, 214 años después es la lucha de empresarios operadores portuarios que compiten por dar mejores servicios a la carga, a los barcos a los clientes ofreciendo servicios inteligentes.

Todos se esmeran por ser mejores que otros, por abaratar costos, por entregar mejor calidad de los productos y esto se está haciendo con una antiquísima herramienta que es la logística que hoy se puede hacer gracias a la aparición del contenedor y de las comunicaciones que llegan a cualquier rincón de la tierra.

Con estos instrumentos se cambiaron y facilitaron hasta los sistemas de intercambio comercial, bancarios, etc. La logística acabó con los depósitos y los stocks, hay una nueva ciencia de cómo administrar, transportes, suministros, depósitos y stocks junto con financiamiento. Pero nosotros los montevideanos, hemos tenido en nuestro puerto algo muy a favor que ha pesado a lo largo de la historia y que no hemos sabido aprovechar lo suficiente y es su posición geográfica y su naturaleza.

Montevideo es un puerto que está a 45 kilómetros de 13 metros profundidad, como quien dice en el Atlántico, lo único que necesitamos es entender esto y apostar todo a nuestro puerto, convertirlo en la Rotterdam del Atlántico Sur, hacer infraestructura y si no podemos hacerla, que vengan los que pueden hacerla.

HISTORIA. El negocio logístico y el "know how", lo ejercemos desde 1776, tiempos del Apostadero Naval, en que Montevideo tenia más poder que el Virreinato en Buenos Aires.

Desde esta estación marítima, España manejaba barcos, recursos humanos, vituallas, por aquí pasaba el mercurio, el comercio y fuerzas armadas para el Atlántico y el Pacífico; la Armada Española sustentaba su poderío en esta parte del mundo con los instrumentos de la logística. Pero ¿cuál era la base, la chispa y el gatillo disparador de esta actividad? Pues Montevideo, un puerto ideal como ninguno en toda Sudamérica Atlántica.

¿Por qué?, porque éramos el gran puerto natural para sus barcos, Buenos Aires no existía como puerto, ni siquiera condiciones aparentes, los barcos tenían que fondear a 15 kilómetros a la vista de la capital y desde aquí hacer dos trasbordos con grandes lanchones y el último tramo, con medianas barcas mientras que en Montevideo fondeaban frente a Las Bóvedas. Nosotros mostramos hoy en una pintura de 1815 cargueros dentro de la misma bahía de Montevideo a pocos metros de los actuales muelles.

Así que desde entonces cuidamos y atendemos negocios de terceros con total éxito y seguimos creciendo año tras año. No hemos dado el gran salto y es porque no nos parecemos a Rotterdam, nos falta infraestructura de fuerza capaz de convencer a los vecinos, pero debiéramos tener voluntad.

Si tuviéramos esa infraestructura junto a nuestra privilegiada posición geográfica y estratégica en esta parte del mundo, seríamos el gran puerto de la región.

Y no estamos en el "culis mundi" como se sostiene porque en todo caso Australia y Nueva Zelanda están en el mismo meriadiano y la están pasando bien que sepamos. Pero nos falta un gran aparato portuario, una Rotterdam multinegocios de cuya industria puedan vivir los montevideanos.

En Montevideo de los años 20 y 30 la mitad de la gente vivía de los trabajos y negocios portuarios directa e indirectamente. En una entrevista que le hicimos nos lo recordaba hace algunos años, Dante Iocco que había nacido en la calle Piedras y Juan Lindonfo Cuestas donde "todo el mundo vivía de las actividades portuarias directa o indirectamente". Lo dicho, Montevideo sería envidiable si fuéramos un puerto no como lo que somos, sino de acuerdo con nuestros sueños.

Estamos a poquísimas horas del Atlántico, tenemos la mayor profundidad de aguas lo cual facilita continuar la profundización de canales a costos aceptables, así que no hay demasiado debate para desarrollar lo que tanto piden los armadores que son canales mas profundos para sus grandes barcos para poder desarrollar economías de escala.

Somos el puerto de servicios para todos, refugio, pesquero, provisiones, combustible, trasbordos, tránsitos, reparaciones, relax para tripulaciones, cambios de tripulaciones.

Todo lo podemos hacer. Esto es Montevideo. Por el efecto Coriolis, rotación de la tierra, todos los ríos del hemisferio Sur, cargan su poder de destrucción mecánica sobre la margen izquierda, en tanto que edifican y acumulan en la orilla contraria.

Para enfrente entonces costa baja y barro; para nuestro lado muchísimo menos barro y más profundidad. Esto siempre está jugando a nuestro favor y esto será por la eternidad. A 45 kilómetros de Montevideo ya tenemos más de 13 metros de profundidad.

Para llegar a Montevideo un barco demora de navegación 4 horas, para llegar a Buenos Aires 13 horas. Esto quiere decir que un barco que va a Buenos Aires pierde un día completo paseando por los canales argentinos con un costo de 50 mil dólares.

Después vienen costos de los Prácticos por un recorrido de 240 kilómetros, remolcadores y lo mismo a la salida más los correspondientes peajes. Si Montevideo tuviera construida la infraestructura proyectada, seriamos los Tigres del Atlántico Sur.


El País Digital - 16/6/09